miércoles, 15 de junio de 2011

Batalla de Little Big Horn

La Batalla de Little Big Horn tuvo lugar el 25 y 26 de junio de 1876, en Little Big Horn, (Montana, EEUU) siendo esta una de la muchas batallas de la Guerra de Black Hills entre soldados del 7º Regimiento de Caballería comandado por el Teniente Coronel George Armstrong Custer y varias tribus indígenas bajo el mando del gran jefe sioux Tasunka Witko, llamado también Caballo Loco.

Se trató de una de las mayores derrotas del Ejército de los Estados Unidos durante las llamadas «Guerras Indias».

Tras las llamadas "Guerras Indias", las tribus vencidas y asentadas en territorios otorgados por el Gobierno de Estados Unidos, eran vistas ahora con otros ojos al comprobar cómo su presencia buscando alimentos y pastos incomodaba al desarrollo del ferrocarril. El Gobierno dio a los indígenas un ultimátum para regresar a sus reservas, que expiraba el 31 de enero de 1876.

Los nativos rechazaron la oferta de regresar a las reservas. Se decidió entonces enviar una expedición de castigo en marzo del mismo año, bajo el mando del General George Crook, pero fracasó y tuvieron que volver sin localizar su objetivo.En mayo de 1876 partió de nuevo un ejército decidido a dar caza a los indígenas, formado por casi 3.000 hombres, entre ellos los integrantes del 7º de Caballería.

El 7º Regimiento de Caballería estaba mandado por el Teniente Coronel George Armstrong Custer, quien estuvo a punto de perderse esta campaña, debido a sus denuncias en favor de los indios. Eso le costó el mando del regimiento, pero la intervención de los Generales Sherman y Sheridan, así como presiones de la prensa, obligaron al Presidente Ulysses S. Grant a devolverle el mando del 7º Regimiento de Caballería, eso si, encuadrado en el ejército que dirigía el Brigadier General Terry y bajo su mando. Aquella decisión no gustó a Custer, que, sin embargo, la aceptó de mala manera.

El 7.º Regimiento de Caballería disponía de un total de 12 compañías que sumaban 566 soldados y 31 oficiales, 15 civiles y unos 35-40 exploradores. Cada soldado iba armado con un fusil Springfield Modelo 1873 calibre .45-70 y 100 cartuchos, así como un revólver Colt Modelo 1872 calibre .45 y 25 cartuchos. Por su parte, Caballo Loco dirigía un ejército formado por una mezcla de siete tribus (hunkpapas, sans arc, pies negros, miniconjou, brule, cheyennes y oglala, y una pequeña representación de two-kettles y arikara), mujeres, niños y animales de carga y reses para alimentarse. Según algunas fuentes de la época, el contingente total rondaría entre 6.000 y 9.000, si bien es posible que 3.000 fueran guerreros, así como 30.000 animales.

El 25 de junio, algunos de los exploradores Crow de Custer identificaron lo que les pareció un gran campamento indio cerca del curso del río Little Big Horn. Custer dividió sus tropas en tres batallones: El primero, dirigido por el mayor Marcus Reno; el segundo, por el capitán Frederick Benteen, y el tercero bajo su mando. Los capitanes Thoams M. McDougall y la compañía B permanecían con los pertrechos. Benteen se dirigió al sur y hacia el oeste, para cortar cualquier vía de retirada a los indios; Reno fue hacia el norte, para cargar contra el extremo sur del campamento, y Custer se encaminó al norte, ocultándose en la ribera del río, con la intención de rodear el campamento y atacar desde el norte.


Reno condujo la primera carga contra el extremo sur del campamento. Pronto fueron aplastados por las cargas de indios Lakota y Cheyenne, que contraatacaron en masa contra el expuesto flanco izquierdo de Reno, y sus hombres empezarían una sangrienta retirada al otro lado del río, donde organizarían una nueva línea de defensa. Esta acción inicial del combate ya costó a Reno una cuarta parte de sus efectivos.

Entretanto, e ignorante del fracaso de Reno, Custer dirigía su fuerza hacia el extremo norte del campamento, desde donde planeaba atacar a los indios. Los hombres de Custer trataron de vadear el río por el extremo norte del campamento, siendo rechazados por fuego sostenido de los tiradores indios ocultos en la ribera oeste del río. Los soldados se retiraron de la posición, siendo perseguidos por cientos de guerreros hasta una colina al norte del campamento.


Los hombres de Custer mantuvieron temporalmente la defensa en posición de caballería en combate -línea de escaramuza-, con un cuarto de sus hombres guardando los caballos. Sin embargo, esta táctica reducía la potencia ofensiva de Custer en una cuarta parte. Para empeorar las cosas, según se intensificaba el fuego enemigo, muchos soldados tuvieron que sostener las riendas de sus propios caballos, de modo que el fuego procedente del Séptimo de Caballería no hacía más que reducirse. Cuando "Caballo Loco" y "Toro Blanco" cargaron contra el centro de las líneas de Custer, cundió el pánico entre los hombres. Muchos de los soldados que huían despavoridos arrojaron sus armas, o se arrastraron hacia el promontorio donde Custer, algunos oficiales y 40 hombres sostenían una última y desesperada defensa. Los indios se lanzaban en esa dirección, aplastando las tropas en fuga y eliminándoles a lanzadas o golpes de maza.


Al quedar divididas las tropas de Custer, los indios pudieron recuperar armamento y munición de los soldados caídos, de modo que el fuego indio crecía de forma proporcional al ritmo con que decrecía la capacidad de fuego de Custer. Con Custer y los escasos supervivientes disparando a sus monturas para utilizarlas como trinchera, los indios lanzaron una última carga sobre el promontorio, eliminando hasta el último soldado. De este modo, la batalla de Little Bighorn pasó a ser conocida como "la última defensa de Custer".

La derrota inesperada fue debida a una serie de equivocaciones: Error de Custer al pensar que su regimiento podría hacer lo que hubiese necesitado todo un ejército, división de sus fuerzas pese a combatir con un enemigo superior en número, carecer de armamento pesado y de fuerzas de apoyo, no prestar atención a los exploradores que le avisaron de que era mejor esperar refuerzos debido a la inferioridad de sus fuerzas, y en definitiva a un gran exceso de confianza en la victoria y a subestimar a los indígenas. 

Todos estos errores, sumados, hicieron que los indígenas sólo perdieran unos 200 guerreros. Por su parte, Custer tuvo 268 muertos, entre ellos 16 oficiales, 242 suboficiales y tropa, así como 10 civiles y exploradores.

viernes, 10 de junio de 2011

Fusil M1 Garand


El M1 Garand fue el primer fusil semiautomático de los Estados Unidos que llegó a ser un fusil común para la infantería. Oficialmente reemplazaba al Springfield 1903 como fusil en servicio en 1936, hasta que fue reemplazado por el M14, que derivaba del M1, en 1957.
Fue utilizado intensivamente en la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Corea y en menor medida en la Guerra de Vietnam. Fue usado primariamente por Estados Unidos, pero también en otros países. Continúa siendo utilizado en equipos de entrenamiento militar.

Desarrollado por el diseñador de armas John Garand durante los años 1920 y 1930, se convirtió en el fusil estándar del ejército de los Estados Unidos, siendo adoptado en 1932 y entrando formalmente en servicio en 1936. Sirvió en la Segunda Guerra Mundial, donde demostró ser un excelente fusil. Los japoneses desarrollaron un prototipo copia del M1 para su propio uso al final de la guerra. También se destacó en la Guerra de Corea. Algunos Garand fueron usados en la Guerra de Vietnam, aunque oficialmente había sido substituido por el fusil M14 en 1957.

Su peso descargado es de aproximadamente 4,4 kg, y es alimentado por un peine en bloque que lleva 8 cartuchos del calibre .30-06 (7,62 x 63). El M1 era accionado por gas, semiautomático y alimentado por cargador. El sistema de alimentación tenía sus peculiaridades, en especial el sistema de peine cargador que utilizaba. Se desarrolló un peine en bloque que permitía que la munición se insertara en el cargador fijo. Utilizando un muelle se mantenía la presión constante. Cuando se disparaba la última bala, el peine vacío se expulsaba automáticamente, produciendo el característico ping. Los peines pueden ser sacados manualmente en cualquier momento. Son expulsados manualmente tirando del mango del cerrojo hacia atrás, y después presionando el botón de retención del peine.

Al disparar, los gases en expansión eran redirigidos al cilindro de gas (el tubo que se encuentra debajo del cañón). Aquí el gas accionaba un pistón que estaba unido a una varilla. La varilla era empujada hacia atrás por la presión del gas y retornaba a su posición original gracias a un resorte. La varilla estaba conectada al cerrojo rotativo situado dentro de la recámara, que giraba e iniciaba el ciclo de recarga cuando el fusil había disparado.

Tanto Alemania como la Unión Soviética trabajaron en perfeccionar sus propios fusiles semiautomáticos. El General George S. Patton se refirió al M1 como "el mejor instrumento de guerra jamás ideado".

miércoles, 8 de junio de 2011

Günther Prien, as U-Boat

Nació en Osterfeld (Alemania) el 16 de enero de 1908. En 1923, con 15 años, ingresó en la academia naval de Hamburgo, donde se graduó en náutica, comenzando seguidamente a trabajar en la marina mercante. Las prácticas navales las había realizado en un buque escuela de vela, el “Hamburg”.
En 1929 superó el examen de piloto naval y tres años después obtenía el preciado diploma de capitán de buque. Con los años de la Gran Depresión, tuvo que abandonar la marina mercante, ingresando en enero de 1931 en la Reichsmarine como simple marinero, sirviendo durante un año en el crucero ligero Königsberg.
En marzo de 1933 fue ascendido a alférez de fragata y en el mes de octubre de 1935 fue transferido a la nueva fuerza submarina (U-Bootwaffe).
El 1 de enero de 1937 es promovido al empleo de teniente de navío (Oberleutnant zur See) mientras servía en el U-26 al mando del comandante Hartmann, el mismo sumergible que patrullaría las aguas españolas durante la Guerra Civil Española en el año 1938.

En diciembre de 1938 se le da el mando del U-47, un submarino del tipo VII B. Pocos meses después es ascendido a capitán (Kapitänleutnant).En Septiembre de 1939 se le condede la cruz de hierro de 2º clase.

En los primeros días de la guerra se diseñó un plan para atacar con submarinos la base británica en Scapa Flow. El objetivo sería doble: en primer lugar, alejar la Home Fleet inglesa de Scapa Flow permitiría aflojar el bloqueo marítimo británico en el Mar del Norte y así facilitar a los buques alemanes atacar los convoyes del Atlántico; en segundo lugar sería un acto simbólico de venganza en el mismo lugar en que fue hundida la rendida Flota de Alta Mar alemana el 21 de junio de 1919, tras la Primera Guerra Mundial. Se eligió al (aún) teniente Günther Prien para la arriesgada incursión, que fue programada para la noche del 13 al 14 de octubre de 1939, cuando la marea sería alta y no habría luna.

Debido a un error, Prien confundió el paso correcto a la base. Fue iluminado por los faros de un taxi, pero su conductor no dio alarma. A las 00:27 del 14 de octubre, Prien había conseguido infiltrarse en el puerto correcto. El U-47 se había dirigido hacia cuatro buques de guerra, incluyendo el recientemente comisionado crucero ligero Belfast, anclado en alta mar a 4 millas náuticas de las islas Flotta y Hoy, pero Prien al parecer no se percató de su presencia.
En la dirección opuesta, un vigía en el puente del submarino divisó al HMS Royal Oak a unos 4 km al norte. Parcialmente escondido tras él había una segunda nave, pero sólo su proa era visible desde el U-47. Prien lo confundió con un crucero de batalla clase Renown. En realidad se trataba del portahidroaviones HMS Pegasus.

A las 00:58 el U-47 disparó una salva de tres torpedos. Dos erraron el objetivo, pero el otro impactó en la proa del Royal Oak, sacudiendo el acorazado y despertando a su tripulación. Recibió pocos daños visibles, aunque el ancla de estribor se rompió y repiqueteó ruidosamente. Inicialmente se sospechó que se había producido una explosión en el almacén de inflamables de proa, usado para materiales como el queroseno. Conscientes de la explosión inexplicable que había hundido el HMS Vanguard en Scapa Flow en 1917, se hizo un anuncio por la megafonía del Royal Oak para revisar la temperatura del almacén. Muchos marineros volvieron a sus hamacas, inconscientes de que el acorazado estaba siendo atacado.

Prien hizo dar la vuelta al submarino y disparó un cuarto torpedo, pero también se perdió. Recargó los tubos de proa y disparó una nueva salva de tres torpedos, todos contra el Royal Oak. Y esta vez tuvo éxito: todos impactaron en el centro del buque, hundiéndose para siempre a la 01:29, sólo 13 minutos después del segundo ataque de Prien. Günther Prien y su tripulación arribaron al puerto de Wilhelmshaven el día 17 a las 11:44 y fueron inmediatamente recibidos como héroes al saberse que el capitán había sido galardonado con la Cruz de Hierro de Primera Clase y el resto de su tripulación con la Cruz de Hierro de Segunda Clase. Adolf Hitler envió su avión personal para trasladarlos a todos a Berlín, donde Prien recibió su condecoración.

Prien fue apodado "El toro de Scapa Flow" y su tripulación decoró la torreta del U-47 con un mascota de toro bufando, símbolo que acabaría siendo el de toda la 7ª Flotilla de U-boote. En los meses que siguieron, el capitán Prien demostró que su heroica hazaña no había sido fruto de la suerte, convirtiéndose en uno de los mejores comandantes de submarino de la Kriegsmarine. En su sexta patrulla en el Atlántico hundió ocho barcos con un total de 51.483 toneladas.

Debido a su valía militar y propagandística, el almirante Karl Dönitz sugirió a Prien que debía abandonar el frente y dedicarse a instruir a las nuevas dotaciones, pero aquél le respondió negativamente, permaneciendo siempre en primera línea de combate. Durante la décima patrulla que efectuó desde la base francesa de St. Nazaire, atacó al convoy OB-290 (el 20 de febrero de 1941), hundiendo cuatro barcos con un total de 16.310 toneladas.

El 1 de marzo de 1941, mientras se encontraba navegando por el océano Atlántico, fue ascendido a capitán de corbeta (Korvettenkapitän). Radió su último mensaje el 7 de marzo antes de ser dado como desaparecido en combate. Respecto al hundimiento del U-47 hay dos versiones: una (la que se acepta como hecho histórico) que supone que en la noche del 7 de marzo de 1941, el destructor británico HMS Wolverine lo hundió con cargas de profundidad mientras atacaba a un convoy en superficie y se vio obligado a sumergirse.
La otra versión afirma que el destructor británico HMS Wolverine en realidad estuvo atacando al submarino UA de Eckermann, que debió retirarse con daños serios, y especula que el propio U-47 de Prien fue alcanzado por uno de sus torpedos al fallar el sistema de guía y navegar aquél en círculos.
Fuese de una forma o de la otra, el U-47 dejó de transmitir, llevándose al fondo del océano a Prien y a sus 45 tripulantes. 

Prien hundió 30 buques que sumaban 162.769 toneladas, además de dañar otros 8 con 62.751 toneladas. Su mayor éxito fue hundir el acorazado británico HMS Royal Oak, de 29.150 toneladas dentro de la base de Scapa Flow.

viernes, 3 de junio de 2011

La catapulta

La catapulta era utilizada en la antigüedad para el lanzamiento a distancia de grandes objetos a modo de proyectiles. Fue inventada probablemente por los griegos y posteriormente mejorada por cartagineses y romanos, siendo muy empleada en la Edad Media.


La catapulta fue creada principalmente para derribar murallas enemigas y tomar por asalto los castillos. Se dice que los primeros en usarla con este fin fueron los griegos, aunque es discutible. Las catapultas son armas de asedio que fueron utilizadas en las guerras y conflictos de la Edad Media. Las primeras catapultas se empleaban a distancias larguísimas, lo que hacía muy difícil su construcción y posterior uso. Esto obligó a los creadores e ingenieros a trabajar en su forma, peso, tamaño, diseño y movilidad, pues eran armas necesarias en los grandes combates. De esta forma se logró obtener una catapulta más liviana, más fácil de manejar y trasladar, haciéndose partícipes de las batallas.


También se conoce a estos aparatos con el nombre latino velopoietica. Los modelos más grandes estaban montados sobre fuertes plataformas de madera; el gatillo o impulsor de este tipo de ballesta se tensaba mediante cuerdas hasta quedar sujeto con un gancho. Otro tipo de catapulta aplicaba el principio de torsión para lanzar piedras u objetos pesados sobre murallas y fosos: unas cuerdas enrolladas con tornos para echar hacia atrás el mecanismo impulsor. También se utilizaban catapultas más pequeñas, que eran portátiles.

Las catapultas más primitivas disponían de un brazo con forma de cuchara en el extremo para situar y lanzar el proyectil, pero las últimas versiones antes de la aparición de la pólvora usaban una honda para lanzar el proyectil.


El tipo más eficaz de catapulta era el trabuquete, que funcionaba mediante la fuerza de la gravedad. Un contrapeso se izaba mediante unas cuerdas, y una vez situado el proyectil, se soltaban las cuerdas y el contrapeso, más pesado que dicho proyectil, lo lanzaba.


Las primeras catapultas fueron en forma de una enorme resortera u honda planeada por Alejandro Magno y sus ingenieros para poder derribar las murallas del imperio persa. Los griegos tenían una enorme honda que lanzaba enormes flechas por medio de cuerdas elásticas, luego ese modelo fue modificado para lograr lanzar piedras usando la energía de cuerdas elásticas más la energía de otras cuerdas de tensión.

lunes, 30 de mayo de 2011

Fokker Dr.I

El Fokker Dr.I  fue un caza alemán de la Primera Guerra Mundial construido por la compañía de Anthony Fokker. Cuando irrumpió en el frente occidental a finales de 1917, pilotado por ases legendarios como el «Barón Rojo», Manfred von Richthofen , el reducido número de Dr.I alcanzó un impresionante palmarés de victorias en combate.

Los primeros triplanos entraron en servicio con el Royal Naval Air Service RNAS y, en no poca medida gracias a la tremenda agresividad y habilidad de sus pilotos, sembraron la inquietud entre los aviadores alemanes. Los triplanos entraron en acción durante la batalla de Arras, en abril de 1917. Cuando un triplano se estrelló tras las líneas alemanas, sus restos fueron estudiados hasta el menor detalle. Incluso el comandante del Servicio Aéreo Imperial alemán, el general von Höppner , elogió públicamente al caza británico. Hacia la primavera de 1917, casi todas las compañías importantes de aviación trataban de fabricar un caza triplano. Pero fue el astuto neerlandés Anthony Fokker quien consiguió el éxito.

El último prototipo de los talleres era el D.VI (una designación de la compañía, no relacionada con el D.VI que más tarde se fabricaría) proyectado para la Luftfahrttruppe (fuerza aérea) del Imperio Austrohúngaro. En junio de 1917 el diseñador jefe Reinhold Platz con la colaboración del ingeniero jefe Möser rehízo rápidamente los planos, y el D.VI surgió a la luz hacia primeros de julio de 1917. Era el primer triplano alemán, y fue inmediatamente evaluado por el teniente Werner Voss , ya por entonces un famoso as.

Movido por un motor rotativo Oberursel Ur.II de 110 cv, el D.VI se comportó excelentemente en las pruebas de vuelo, pero antes de ser enviado en agosto a Hungría, se aumentó la envergadura del plano superior y de los alerones. Para eliminar ligeras vibraciones alares, se añadieron montantes de madera ligera y sección currentilínea en " I ", que unían los planos cerca de la punta. El armamento consistía en dos ametralladoras LMG 08/15 de 7,92 mm.

Se emplearon más de 20 horas en la evaluación de los dos prototipos triplanos en agosto de 1917, hasta que a finales de ese mes los encontró satisfactorios. Por entonces ambos habían entrado en acción en el frente, pilotados en alguna ocasión por el propio Fokker (utilizando el uniforme de un oficial alemán, voló en misiones operativas para probar su mecanismo de sincronización, a pesar de ser ciudadano de un país neutral). Fokker recibió un pedido inmediato de 318 triplanos, designados Dr.I (Dr. de Dreidecker, triplano), excepto los tres primeros, denominados F.I.

Durante un año escaso a partir de octubre de 1917, los 318 triplanos Fokker Dr.I, más los prototipos, se auparon a un lugar de privilegio en el panteón de la fama de la aviación militar. Nunca ha existido en la Historia de la Aviación una unidad tan famosa como la JG1 de Richthofen, denominada a menudo " el circo volante de Richthofen " a causa del gran número de cazas bajo un mando único, de sus cuidadosamente planeadas y organizadas técnicas de combate y, principalmente, de sus brillantes y a menudo personalísimos esquemas de color. Naturalmente los 318 Dr.I de producción equiparon no sólo los cuatro Jagdstaffeln(escuadrones de caza) de la JG1, sino algunas otras Jagdgeschwader.

El último Dr.I fue entregado en mayo de 1918, época en que empezó a fabricarse con urgencia el marcadamente superior Fokker D.VIII para reemplazarlo. Nunca hubo más de 171 triplanos en servicio (el punto más alto se alcanzó a primeros de mayo de 1918, y el número había descendido a 125 hacia mediados de junio), y durante el verano la mayoría de los Dr.I supervivientes fueron transferidos a los Jastas de defensa del territorio en Alemania. 

Muy pocos triplanos sobrevivieron al armisticio . El avión serie 528/17 se mantuvo como un banco de pruebas por el Deutschen für Versuchsanstalt Luftfahrt(Instituto de Investigación Alemán de Aviación) en Adlershof. Después de ser utilizados en el rodaje de dos películas, 528/17 se cree que se estrelló en algún momento a finales de 1930. El serie 152/17 , en el que Manfred von Richthofen obtuvo tres victorias, estuvo en exhibición en el museo Zeughausen Berlín. El triplano fue destruido por un bombardeo aliado durante la Segunda Guerra Mundial. En la actualidad, sólo unos pocos artefactos originales Dr.I sobreviven en los museos. Hay muchas réplicas que incluso vuelan. El Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio de Chile posee uno.

martes, 24 de mayo de 2011

Carro de combate Mark I

El Mark I fue un carro de combate desarrollado por el Reino Unido en la primera guerra mundial como una solución al estancamiento por la guerra de trincheras que tenía el frente occidental. El primer prototipo del Mark I fue probado el 6 de septiembre de 1915 por el ejército británico, y en agosto de 1916 entró en combate. Inicialmente fueron denominados buques de tierra (land ships) por el Almirantazgo , pero para preservar el secreto, los primeros vehículos fueron llamados transportes de agua (propósito inventado a fin de inducir a error a los espías alemanes). Los trabajadores de William Foster Co. Ltd en Lincoln tenían la impresión de estar construyendo transportes de agua para Mesopotamia, por lo que los llamaron tanques, y el nombre se mantuvo.


Dotados de 2 cañones de 6 pulgadas y 4 ametralladoras Hotchkiss del calibre 303, y con un motor de 105 Cv que desarrollaba una velocidad máxima de 4,5 Km a la hora. El Mark I fue el primer tanque en entrar en combate, en la batalla del Somme sin mayores éxitos. El motor estaba al descubierto dentro de este, provocando altas temperaturas en su interior (50 ºC) además de otros inconvenientes como los gases que la tripulación (8 hombres) debía soportar, teniendo riesgo de desmayos o hasta morir por asfixia. Al principio el blindaje era de 8 mm, las balas rebotaban en el exterior pero en el interior el blindaje se abollaba y saltaban esquirlas y remaches en todos lados, por esta razón además de llevar máscara antigás para los ataques con agentes químicos que eran comunes en esa época los tripulantes debían llevar guantes o cascos que reemplazaban a las máscaras antigás.


Los alemanes para detener estos tanques comenzaron a utilizar la municion K que era una munición antitanque de 7,62 x 57 mm disparada desde el fusil Mauser con recubrimiento de acero que penetraba el blindaje. Llegó a tener varias versiones mejorando el armamento y el motor para adaptarlo a las nuevas condiciones de guerra


Los resultados iniciales con los tanques fueron variados, con problemas de fiabilidad causados por desgastes considerables cuando el tanque entraba en combate y en el movimiento. En el terreno difícil sólo carros de combate como el Mark I y el Renault FT-17 tenían rendimientos razonables. La forma de romboide del Mark I conseguía sobrepasar obstáculos, especialmente trincheras muy anchas, con más facilidad que muchos vehículos de combate modernos.


Finalmente, el tanque dejó la guerra de trincheras obsoleta, y se utilizaron miles de tanques en el campo de batalla por las fuerzas británicas y francesas, realizando una contribución significativa a la guerra.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Batalla de Kursk (II)

Aunque se ha considerado siempre que la batalla se produjo el día 12 se ha visto que se desarrolló entre los días 9 y 15. La Luftwaffe y las unidades de artillería bombardearon las posiciones soviéticas mientras que las 3 divisiones SS (Totenkopf, Leibstandarte y Das Reich) avanzaron, mientras que al otro lado de la brecha, el III cuerpo cruzaba el río Donetz por el puente de Rzhavets. Como se dice más arriba, no fue solo el día 12, pero sí fue éste día cuando se produjo el clímax de la batalla. Zhukov planeó lanzar al 5º Ejército de carros de la Guardia contra los más de 400 carros y piezas autopropulsadas del II cuerpo de ejército Panzer SS. En aquella situación se utilizaron los carros de combate de una forma que nunca antes ni después ha sido vista, dando como resultado numerosos choques entre grupos de blindados; los más de 500 carros de combate (la mayoría de los cuales eran T-34/76 del modelo C, D ó E, aunque se podían contar algunos KV-1 así como T-70 y otros modelos del programa de Préstamo y Arriendo acompañados por cañones autopropulsados) se lanzaron contra las filas de carros alemanes sorprendiéndolos, ya que no esperaban un ataque de esa magnitud, en una situación así, tanto los Pz.IV como los Tiger (hay que decir que este último modelo no operó en grandes cantidades, poco más 30, si es que los había en tal número) perdieron parte de su ventaja, ya que eran un blanco vulnerable para los cañones de 76,2 mm de los carros soviéticos que en determinadas situaciones conseguían acercarse más de la cuenta, perforándolos igual por delante que por los lados, sin embargo, los pesados carros alemanes causaron gran número de bajas.

La batalla se prolongó durante todo el día seguida al mismo tiempo por una fiera batalla aérea entre ambos bandos, que luchaban para ganar el espacio aéreo con el fin de de socorrer a sus tropas en tierra. Al combate salieron los Stukas, tanto los modelos de bombardeo, como los anti-tanques, armados con dos cañones de 30 mm bajo las alas. También los soviéticos aportaron gran número de aviones, sobre todo los temibles Sturmovik, armados en unos casos con cañones de 23 mm y en otros con dos de 37 mm, cohetes y bombas contracarro, siendo estos últimos sustancialmente más versátiles que sus homólogos alemanes.
Durante todo el día, se hizo habitual ataques por parte de decenas de carros soviéticos acompañados por infantería, siendo rechazados, atacados tanto por piezas antitanque y cañones alemanes, así como por los Hs-129, armados con un cañón de 37 mm en la panza, quedando el campo de batalla repleto de carros incendiados. No obstante, en algunos casos se lograba penetrar en las filas alemanas, con fuertes bajas en ambos bandos, llegando al combate cuerpo a cuerpo, a los ojos de testigos que lucharon en esa batalla, llegó a tener dimensiones grotescas, el combate cuerpo a cuerpo no solo con los soldados contrarios, sino con los tanques, acercándose, por parte alemana, colocando minas magnéticas y por parte soviética, lanzando cócteles molotov.

Por la tarde el General Rotmistrov, al presenciar la situación de estancamiento, dio la orden de retirada dejando el terreno ganado a los alemanes, pues aunque había fracasado en aniquilar al II Cuerpo Panzer, sí había conseguido un objetivo de vital importancia; frenar a la punta de lanza formada por esas tres divisiones SS. Los ataques continuarían durante el día siguiente prolongándose hasta los días 15 y 16. Tras este encuentro entre el cuerpo de ejército Panzer SS y unidades del 5º Ejército de Carros de la Guardia, y por consiguiente un empate sin precedentes, más favorables a los soviéticos que a los alemanes, el ataque en dirección norte (hacia Kursk por la vía de Prokhorovka) fue detenido no porque Hitler hubiera comprendido la gravedad de la situación; es decir la pérdida de la iniciativa estratégica e ingentes cantidades de blindados y hombres, sino más que nada a causa del inicio de la ofensiva de Rokossovsky contra Orël, en el sector norte, cosa que complicaba aún más la situación.
De esta manera pues el terreno ganado por Walther Model, se perdió en poco tiempo, duplicándose la tarea de retirada, ya que se debía recorrer el doble de espacio, por lo que en el norte los combates continuaron, con el fin de causar el máximo número de bajas posibles a los soviéticos, y ganar tiempo. El General von Manstein se opuso a la cancelación de "Zitadelle", ya que creía que aún podían lograr la victoria haciendo un último esfuerzo, argumentando que el enemigo también estaba al borde del cansancio. Sin embargo, esta vez estaba errado, y no comprendería la gravedad de la situación, hasta días más tarde (véase Operación Kutúzov).

Tras la dura batalla, Hitler destituyó al General Paul Hausser, jefe del cuerpo de ejército Panzer SS. Las bajas alemanas contabilizan gran número de carros perdidos, sin embargo, no hay una cifra exacta, ya que parece que hay cifras para todos los gustos, desde 17 u 80 hasta 300, perdiéndose algunos Tiger, mientras que las bajas soviéticas fueron de más de 300 tanques, (casi todos del tipo T-34/76 C, D o E, ya que formaban el grueso de las fuerzas acorazadas).
Más al este, el III cuerpo Panzer de Kempf avanzaba con dificultades, es ésta una de las razones por las que los alemanes perdieron la batalla, ya que Kempf, a pesar de conseguir enlazar con el II Cuerpo Panzer, tardó demasiado, y en consecuencia, para cuando ya había llegado, era ya demasiado tarde, y la situación irreparable. Este destacamento, tuvo también su participación, y evitó en cierta medida que los soviéticos enviaran más unidades contra el II Cuerpo Panzer, ya que a causa de su pequeña penetración al sur este de Projorovka, los soviets tuvieron que enviar allí el grupo "Trufanov" de carros para frenar tal amenaza, debilitando sus reservas, y como se ha comentado anteriormente, evitando una situación más bien desastrosa para el II Cuerpo Panzer.

El 11 de julio los aliados anglosajones desembarcaron en Sicilia, lo que de alguna manera comprometía a las fuerzas alemanas acantonadas en Europa Occidental, sin tener ninguna gravitación sobre el Frente Oriental. Sin embargo, en el sector norte, tras empezar las ofensivas del día 12, los alemanes se vieron forzados a retirarse a sus posiciones iniciales liberando algunas de sus unidades para poder enviarlas inmediatamente a Italia, sin embargo, estas unidades no pudieron retirarse rápidamente, ya que aún exaustas de los terribles combates mantenidos en Kursk, tuvieron que marchar de manera precipitada a otro frente que estaba ya en erupción, el "Mius Front", donde el II Cuerpo aún tendría que realizar un sangriento contraataque para frenar la embestida soviética. A pesar de todo, en opinión del General von Manstein un esfuerzo final haría ganar la batalla, esta vez estaba totalmente errado, la situación era ya insostenible.


Los soviéticos pusieron en marcha sus planes anteriores a la Operación Ciudadela. El 15 de julio los ataques contra Orël comenzaron empleando todo el grupo de ejércitos del Frente Central (ver Operación Kutúzov). Los alemanes se retiraron a la línea de partida. Ésta era la primera vez que había habido un avance soviético veraniego en buenas condiciones. Al sur, las tropas que estaban más castigadas no pudieron iniciar el contraataque hasta el 3 de agosto, tomando Bélgorod, y el 23 liberando Járkov de manera definitiva.


La batalla fue una victoria para los soviéticos aunque habían sufrido bajas no mucho mayores que los alemanes. Éstos últimos, sin embargo, no podían reemplazar los hombres y el material con la misma facilidad que los soviéticos. Los alemanes nunca recuperaron la iniciativa después de Kursk, y el Ejército Rojo continuó su avance sin parar hacia Berlín. Las bajas alemanas fueron más de 56.000 muertos sin contar los heridos, perdiendo la mayoría de sus tanques y dejando al ejército nazi en una notable inferioridad frente al soviético. Las pérdidas soviéticas fueron 70.000 muertos y 110.000 heridos.